«La reina ha muerto. Larga vida al rey». Esta frase resume lo que ha ocurrido en el Reino Unido este martes. Con la muerte de Isabel II, su hijo, Charles, de 73 años, se convirtió automáticamente en rey y su esposa, Camilla Parker Bowles, asumió el título de reina consorte. Según anunció la familia real en un comunicado, el nuevo monarca y la reina consorte permanecen en el Castillo de Balmoral, en Escocia, y regresarán a Londres este viernes.

En un comunicado emitido a las 7:00 pm (hora de Londres), el nuevo rey expresó su dolor por la muerte de su madre. “La muerte de mi amada madre, su majestad la reina, es un momento de la mayor tristeza para mí y para todos los miembros de mi familia. Lamentamos profundamente el fallecimiento de una querida soberana y una madre muy amada. Sé que su pérdida se sentirá profundamente en todo el país, los reinos y la mancomunidad, y en innumerables personas en todo el mundo», señaló.

«Durante este período de luto y cambio, mi familia y yo seremos consolados y sostenidos por saber del respeto y el profundo afecto en el que se tenía a la reina», finaliza el comunicado.