En Islandia realizaron un experimento de 2015 a 2019 en la que redujeron la semana laboral de cinco a cuatro días. El estudio demostró que la productividad no solo se mantuvo, sino que, en algunos casos, mejoró.

Sí, aunque no lo creas Islandia está reinventando el sistema laboral, disminuyendo los días de productividad. Según la investigación del Ayuntamiento de la capital, Reykjavik, esta decisión ha hecho que los trabajadores encuentren un mejor balance entre su vida privada y laboral.

Para llegar a esta determinación, el Ayuntamiento contó con la participación de unos 2500 trabajadores, quienes pasaron de tener una semana laboral de 40 horas a 35. Las personas que participaron en este estudio de la Asociación Islandesa por una Democracia Sostenible (Alda), afirmaron sentirse menos estresados.

«Este estudio muestra que el mayor experimento del mundo de reducción de la jornada laboral en el sector público fue, de acuerdo a todos los parámetros, un rotundo éxito», dijo Will Stronge, el director del estudio.

Estos resultados abrirán la puerta para que los trabajadores de Islandia puedan acceder a un contrato de trabajo por el mismo sueldo y menos horas. Experimentos similares ya se realizan en otros lugares del mundo como Nueva Zelanda y España.

JAPÓN TAMBIÉN QUIERE DISMINUIR LA SEMANA LABORAL A CUATRO DÍAS

Por ejemplo, Japón, al igual que Islandia, quiere disminuir la semana laboral a cuatro días. Los motivos por los que el país asiático quiere adoptar este modelo va desde la salud de los trabajadores, hasta la socialización de los jóvenes.

Para el gobierno de Japón es importante que sus ciudadanos tengan más tiempo libre para que salgan de sus hogares a gastar y a socializar. Su preocupación acrecentar la economía y la tasa de natalidad en el país.

Ciertamente, este país es uno de los territorios que ha mostrado una demografía nacional cada vez más envejecida, mientras el tamaño de su población es cada vez menor.

«El gobierno está realmente muy interesado en que este cambio de actitud se arraigue en las empresas japonesas», dijo a DW Martin Schulz, economista jefe de políticas de la Unidad de Inteligencia de Mercado Global de Fujitsu Ltd.