Minneapolis celebra la salida de Greg Bovino, rostro de las violentas redadas migratorias de Trump Cinthya Paez enero 27, 2026 FARANDULA En el marco de las protestas contra el despliegue de tres mil agentes del ICE en Minneapolis, un centenar de personas se concentraron este lunes en el desangelado parking de un hotel de la I-94, a las afueras de la ciudad, para la despedida a Gregory Bovino, comandante en jefe de la Patrulla Fronteriza y encargado hasta ahora de las operaciones sobre el terreno en la ciudad del Medio Oeste. No es una despedida con honores. El presidente de Estados Unidos anunció este lunes que mandaba a Tom Homan, el zar de la frontera de la Casa Blanca, para reemplazarlo al frente del mayor operativo militar contra la inmigración lanzado por Trump desde su regreso al poder. Bovino sale de escena solo dos días después de que uno de sus hombres matara a tiros por la espalda a Alex Pretti, enfermero estadounidense de 37 años, cuando este estaba en el suelo. Los manifestantes, convocados por las redes sociales, se citaron en el hotel en el que creían que Bovino iba a pasar su última noche en Minneapolis. Bajo una fina nieve, hicieron ruido con cacerolas y botes de pintura, megáfonos, altavoces que escupían canciones de rock duro, tambores y hasta una pequeña batería. Un cordón de unos treinta policías guardaba la entrada al hotel y cargaron repetidamente contra el gentío, que gritaba consignas como: “¡Bovino, vete ya, en el infierno te esperan!”. Un policía avisó de que la protesta pasaba a partir de ese momento a ser una “reunión ilegal”, y recitó los artículos de los que se acusaría a los que fueran detenidos. Media docena de personas corrieron esa suerte, cuando los agentes empezaron a empujar a la muchedumbre a base de conquistar espacios en el gigantesco no-lugar en el que todo transcurrió. Bovino, que dijo poco después de la muerte de Pretti que este estaba dispuesto a causar una “masacre”, algo que desmienten los videos del trágico incidente, no se va solo. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, contó tras una larga conversación por teléfono con Donald Trump este martes, que esperaba que con él partieran otros efectivos de los cuerpos federales desplegados en la ciudad desde hace casi dos meses. También sale con la imagen con la que Bovino ha escogido presentarse al mundo en estas semanas; con un uniforme, un corte de pelo y unas formas de ecos paramilitares. Su ascenso fue directamente proporcional a la impaciencia del presidente de Estados Unidos con los resultados de la que prometió en campaña que sería la “mayor deportación de la historia”. Los indicios apuntan a que su gran momento podría haber pasado. Está previsto que Homan, con un perfil más político, se reúna este martes con el alcalde, un día después de que Trump también hablara con el gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, candidato a la vicepresidencia con Kamala Harris. Tras meses de insultos, el republicano cambió su tono al hablar del gobernador, una de sus dianas predilectas. “[Walz] me llamó para pedir colaborar acerca de Minnesota. Fue una llamada muy buena y, la verdad, parece que estamos en la misma onda”, escribió el presidente en su red social, Truth. Después, Trump, que dio durante toda la jornada señales de estar interviniendo personalmente para arreglar una crisis de imagen ante un país que rechaza mayoritariamente las tácticas del ICE, se reunió durante dos horas en el Despacho Oval con Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, y Corey Lewandowski, su principal asesor, según informó de The New York Times. Fue un encuentro solicitado por ella. Noem también corrió el sábado, con el cadáver aún caliente de Pretti, a acusarlo de “terrorista doméstico” y a mentir diciendo que se acercó a los agentes que lo mataron “blandiendo un arma”. Según el Times, Trump no dio a entender en la reunión que los puestos de Noem o del de Lewandowski estuvieran en peligro. Como Bovino, la secretaria de Seguridad Nacional es uno de los rostros de la política antimigratoria de Trump, que, tras la muerte de dos estadounidenses en las calles de Minneapolis −además de Pretti, la poeta Renée Good, madre de tres hijos− aparenta estar entrando en la fase de mitigación de daños. La defenestración de Bovino y los apuros de Noem fueron recibidos este lunes en las calles de Minneapolis como una pequeña victoria. Nadie es tan iluso como para pensar que el presidente de Estados Unidos ha cambiado repentinamente de idea, pero los resistentes a sus políticas se sintieron más cerca de ganar una guerra que este lunes por la noche registró, entre una cacofonía de tambores y cacerolas, su penúltima escaramuza en el parking de un hotel de carretera.