Jeff Kent recibió finalmente el reconocimiento que perseguía desde hace años: el comité de la era contemporánea lo seleccionó para ingresar al Salón de la Fama del béisbol. El exsegunda base superó el umbral requerido al aparecer en 14 de las 16 papeletas, asegurando su lugar entre las leyendas de las Grandes Ligas.
El anuncio volvió a dejar fuera a figuras históricas con vínculos a sustancias prohibidas, como Barry Bonds y Roger Clemens, quienes nuevamente no lograron el apoyo suficiente. Lo mismo ocurrió con el mexicano Fernando Valenzuela, que tampoco alcanzó la cantidad mínima de votos para ser exaltado. Gary Sheffield y otros candidatos quedaron en esa misma situación.
Entre los aspirantes que lograron apoyo pero no lo suficiente destacaron el puertorriqueño Carlos Delgado, con nueve votos, así como Don Mattingly y Dale Murphy, ambos con seis.
Kent será uno de los homenajeados en la ceremonia que se celebrará en Cooperstown el próximo 26 de julio, donde se sumará a los jugadores que resulte elegidos por los escritores, cuyo proceso se definirá el 20 de enero.
Durante sus 17 años de carrera, Kent construyó números que respaldan su elección: cinco convocatorias al Juego de Estrellas, un promedio ofensivo de .290, además de 377 cuadrangulares y 1.518 impulsadas, vistiendo los uniformes de Toronto, Mets, Cleveland, San Francisco, Houston y Dodgers. Su mayor sello histórico lo marca la segunda base, donde conectó 351 jonrones, cifra que lo coloca como el más poderoso en esa posición.

